martes, 16 de octubre de 2012

Las mil y un cartas para vos...

Una de las tantas razones por las que te ame era que podía darme el lujo de tejer mis propias alas, conversar hasta agotar las palabras y hacer de nuestros intereses una delicia mutua. Porqué cada minuto recorrido era un impulso a ser mejor persona, a tener la familia que me fue arrancada antes de nacer. O quizás tan solo eras lo que necesitaba cuando estaba rota, lo que necesite demasiado tiempo y terminaste siendo una necesidad como aquellas que te llenan de gangrena el brazo...



No hay comentarios: