jueves, 16 de marzo de 2023

II

 

II

¿Quién o qué soy?

¿Qué es esa efervescencia

aquella que me turba todo el tiempo?

¿De dónde viene la tristeza

que me acompaña cada momento?

 

Desconozco los sonidos

de las palabras amorosas,

y el reflejo que recibo

es el de sombras engañosas.

 

Escucho mi voz a lo lejos

pero no conozco su color,

sé que las lágrimas en mis ojos

ruedan sin cesar y sin valor.

 

Para fulano, soy un lastre

para mengano, un perdedor.

Ven en mí a un gran desastre

y nulas veces, al ganador.

 

Mil adjetivos nublan mi juicio

y de mi mente hacen tormento

del auto amor se ha hecho vacío

carcomiendo el pensamiento.

 

Si existe un Dios yo le pregunto:

¿de cuál crimen me ha acusado?

sí hasta el peor prisionero tiene derecho

a conocer el nombre de su gran pecado.

I


I

De a poco en poco he perdido

la pista de lo que era

y forma parte ya del olvido

la bella luz de primavera.

 

Solía mirarme en sus ojos

piedra angular de mi amor,

pero al sentir los despojos

la belleza se transformó en gran dolor.

 

No puedo ver el camino

aquel donde no arde la herida,

y me niego al triste destino

de vivir una vida afligida.

 

Aquella imagen del espejo

de un recuerdo ensombrecido

es alguien que ha olvidado su esencia

por amar ciegamente al ángel caído.

lunes, 8 de noviembre de 2021

El juicio

En buena hora ha venido,
en mejor tiempo ha llegado,
y ante el juez he comparecido
para poner nombre
a mi peor pecado.

En fragmentos e imágenes
se desbordan mis pesares,
recordando los desdenes
que he cometido hacía mis pares.

Durante años he cogido
la feroz lanza del verdugo
imaginando a un enemigo
que de mi mente hace yugo.

Ese vacío amenazante
que con la muerte viene presente
se acrecienta, desbordante
con paso firme e inclemente.

Recordando aquella hazaña
de tristezas y premura,
tantas veces la locura
con disfraces de escapismo
le ha tejido a la cordura
su salida del abismo.

Y para mí, que en vida he visto
a mis amores morir mientras asisto
a funerales eternos y dolientes
presas de fiebres y fulgores
figuran en el purgatorio de sus adioses.

La sentencia se ha dictado
y sin saber si bien se me ha juzgado
los infiernos nuevamente he presenciado
negándome la dicha eterna
de aquel descanso prometido, anhelado.

martes, 22 de diciembre de 2020

Agosto

En el mes de los diluvios
se inaguró una estrella dormida,
con el horizonte en los ojos
y en el pecho, una gran herida.

En el mes de los relámpagos
vino a nacer un ente muerto,
de reliquias y pensamientos sacrilegos
cuya existencia
ha viajado junto al viento.

En el mes de la tormenta
se ha creado la tristeza,
tiene la nostalgia de a sirvienta
de aquel que desconoce su grandeza.

En el mes de la geosmina
se ha inventado la palabra,
pesado vacío que difumina.
El creador no ha concluido su obra
ese tiempo que culmina
es el espiritú que acumbra.

Y así, en un mes lleno de pluvia
se ha maquillado la esperanza
unas veces de alegría,
otras tantas de venganza;
en algún ayer fue un gran nombre
en el ahora 
no es siquiera una alabanza.

martes, 7 de julio de 2020

El extraño del recuerdo

Alguna vez deseé encontrar
alguien con quien no fuese una extraña,
algo que ya no pudiera desear
sin embargo está vida
una vez más me engaña.

Aquel extraño vivía debajo
de la torrecita del campanario,
llevaba en el cuello un escapulario
y en el torso, debajo
rodeando su cintura, un rosario.

En secreto, una foto
la imaginación de un tierno beso
aquí con el corazón roto
su nombre mencionaré con peso.

El extraño de oraciones,
de celdas y silencios
plegarias, liturgias y canciones;
le deslumbran los recuerdos
de aquel altar cubierto en flores.

Una vez más el destino
me dejó ver el paraíso
viviendo como un vecino
del extraño que mirarme no quiso.

Seguire huyendo del dolor,
que en su desprecio despertó;
agradeciendole a su gran señor
la dicha de vivir en el desierto.



lunes, 6 de julio de 2020

Catarsis

Anoche estuve contigo
te vi completamente en mis sueños,
parece que serás el dueño
de aquel mi eterno pesar.

Anoche caminé a tú lado
la vida parecía inteligible,
y nuestro destino imposible
por un instante pareció olvidado.

No deseó en manera alguna
apartarte del camino
de ese, tu escogido reino;
palabra tan oportuna.

El despertar fue algo crudo,
repentino y sin chistar;
del resplandeciente recuerdo
que aún me aferró en evocar.

Delirios de madrugada
con disfraz de gran amor,
Anhelando con gran fervor
el fantasma de aquella noche adorada.

Idealización

Eres el viento que agoniza
cada tarde en tu ventana,
soy el sueño que acaricia
tristemente tu cadena.


De entre cielos y penumbras
escogiste la condena;
Escogimos el amor,
cada uno a su manera.


Enfundado en traje blanco,
eres el fantasma que deambula
cayendo lentamente al barranco
En la inmensidad de una jaula,
ficticia plenitud nula.


¿Aún eres feliz en aquel lugar
en el que alguna vez quisiste vivir?
Arrodillado, forjando
esperanzas y sueños
¿Tu sonrisa está condenada a morir?