Hoy, agradezco a la vida
por haber permanecido
extraviada en mis pasillos.
Agradezco a mi familia
por haber defendido al asesino.
Le doy gracias al cobarde
que tan temprano
se interpuso en mi camino,
agradezco a la gente,
quiénes vieron lo que estaba
mal conmigo.
Le doy gracias al destino
por llenarme de misería
por quitarme la salud
perturbando mi conciencia.
Agradezco a quién se fue,
a quien no ha amado lo que soy.
A los dioses, A Jesús
por maldecirme y bendecirme
el día de hoy.
Te agradezco, divinidad
por haberme olvidado sin querer
con tan sólo el arma del poder
Y el anhelo de alguna vez
Llegar a ser.
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