Sé que serás una estrella en el cielo de alguien más, pero ¿por qué? ¿Por qué, por qué no puede ser, oh, no puede ser mío?
jueves, 22 de noviembre de 2012
martes, 20 de noviembre de 2012
Las señales de la tormenta
Te quedaste con el recuerdo de lo que llego a ser e ignoraste lo que mostró tanto tiempo. Pasaste cada noche agonizando entre pensamientos donde compartías tu cama y tus besos con ella, conteniendo las ganas de gritar cada de que por tu mente cruzaba la imagen de tu gran amor con su gran amor. Y el desencanto que sentías al volver a verle después de tanto tiempo transcurrido pues aquello en lo que invertías tus deseos, tus penurias no era más que un recuerdo cada vez mas débil, cada vez más tenue, alimentado de la obsesión de poseería una vez más, de estar dentro de la mujer que añorabas, esa que solo existe ya en tu recuerdo y suples día con día con una de las tantas putas de la esquina de aquel bar...
Fue un día que duro un año?
Del amor y otros engaños
Descubrí que despertar a tu lado no era mejor que lo visto en sueños, que tu nulo romanticismo me hacia caer bruscamente a la realidad. Descubrí que antes de que todo acabara ya había entendido que nuestro destino no era estar juntos y si, quise aferrarme al recuerdo de aquello que fue por un par de días como sostener el peso del mundo con un algodón de azúcar, pero cuya voluntad fue quebrantada el día que decidiste huir.
Y los instantes se convirtieron en obsesiones y el amor en masoquismo, los besos en simples conversaciones vacías tejidas con una lengua que ya carecía de significado; las caricias entre cenizas, sabanas alborotadas y bebidas alcohólicas fueron el regalo que obsequiaste a tus amores de una noche y yo pase a ser tan solo la sombra de lo que fue, lo que olvidaste y lo que nunca sera otra vez.
Y los instantes se convirtieron en obsesiones y el amor en masoquismo, los besos en simples conversaciones vacías tejidas con una lengua que ya carecía de significado; las caricias entre cenizas, sabanas alborotadas y bebidas alcohólicas fueron el regalo que obsequiaste a tus amores de una noche y yo pase a ser tan solo la sombra de lo que fue, lo que olvidaste y lo que nunca sera otra vez.
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